...Me niego a seguir creciendo...


¡¡¡¡¡¡Quiero de vuelta mi infancia!!!!!!!!....

Maldito el momento en que pedí crecer…situaciones confusas, conversaciones ofensivas, momentos que prefieres olvidar... y.. van pasando.. pasando por delante de nuestros ojos haciéndonos perder la chispa que llevábamos con nosotros desde pequeños, despertamos de golpe y porrazo de ése sueño tan fantástico que se vive con la infancia...
Ya no existe ni la magia ni el misterio de saber ¿qué me pasará cuando cumpla los 15 años? ¿Los 18?, y es que todo es FOME, no pasa nada interesante.. salvo problemas y más problemas.

Quiero jugar con tierra, con agua y crear mis pasteles adornados con flores de lavanda y pétalos de margaritas.
Quiero volver a usar vestidos con florcitas.

Quiero colocar cola-fría en mis manos y creer que se descascara mi piel.

Quiero pintar con témpera y jugar con plasticina.

Quiero regresar a las colonias de guagua.

Quiero tomar largos baños de tina hasta que la piel y mis dedos se me arruguen y dormir 10 horas todas las noches.

Quiero apoyarme a la sombra de un viejo sauce y vender helados de agua tal como lo hacía con mis amigas en un día caluroso de verano.

Quiero abrazar a mi papá todos los días y secar mis lágrimas en sus hombros.

Quiero volver a la época en que mi vida era simple y no tenía preocupaciones.

Cuando todo lo que sabia eran sólo colores, golosinas, tablas de multiplicar y cuentos de doncellas que tenían a su príncipe azul a su lado;
y eso no me fastidiaba, porque no me preocupaba por no saber.
Cuando todo lo que sabía era ser feliz porque no sabía las cosas que preocupan y molestan.
Quiero pensar que en el mundo aún queda justicia. Que todo el mundo es honesto y bueno. Quiero pensar que todo es posible.
Quiero volver a dibujar muñecos en la arena.......
Quiero vivir simple, nuevamente.


Quiero volver a mis 6 años….


Y está decidido… =)

...Vestido de novia en la cartera...

El vestido en la cartera... cállate la boca, niña!!
Hace rato que pensaba en esto. La idea afloró finalmente anoche, después de salir con una amiga a una discoteque y encontrarnos con una pareja de ex compañeros de universidad. Se acercaron a nosotras –mientras compartíamos un rico trago- y nos dicen:
-Hooolaaa chicas como están? Tanto tiempo!!
Ambas nos sonreímos.
-Síiiii mucho tiempo… respondimos.
-En qué están? (Nos pregunta él)
(Nos quedamos mirando con mi amiga y sonreímos)
Tomé la palabra y le respondí:
-En qué crees tú?..jaja la tesis poh..
De ahí empezamos a recordar algunas anécdotas universitarias de “Ingenieros Destructores”, nos reímos bastante. Hasta que de pronto mi amiga me pega un codazo (que a todo esto nada suave..jaja) y les dice a ellos.
-Qué onda? Y ése tremendo anillo que llevan?
En eso miro a la chica y tenía un mansoniquete anillo!!!, exhibido como premio por su feliz y satisfecha propietaria. Él por su parte sólo sonríe y se pone nervioso con la pregunta. Responde que es algo “simbólico”… que era necesario para consolidar la relación. Ella por su parte me empieza a contar que ambas familias se llevan bien, que nunca había pensado en comprometerse… que las cosas se fueron dando… que después sabe lo que se viene.. el “catricidio”… -“el anillo lleva nuestros nombres y la fecha en que comenzamos nuestro pololeo”- bla bla bla… y ahí se vé ella, radiante, ilusionada.


Luego se escucha de fondo un “reggeaton” y ella lo invita a bailar. Él con una cara de -“será necesario?... si yo sólo vine a tomar…”-


De ahí no supimos más de ellos.



Estoy en una edad donde "la roca" empieza a ser un requisito(éso dicen mis tías, y gente tonta que me quiere comprometer.. zaaa!.. ajaja). Lo ideal es que una mujer encuentre al súper marido antes de los treinta, o como último recurso… le haya “echado el ojo a alguien pá casarse”. Pero ¿por qué cerrarse a esta imposición, Cuál es la gracia de desarrollar una personalidad casamentera y colgarse del cuello del primer candidato que pase?
Hay mujeres que se pasan la vida con el vestido en la cartera, pegan unos tremendos saltos en los matricidios para agarrar el “bendito” ramo, que guardan en algún lugar especial la cintita con el anillito que sacan de la torta y pueden pasar horas frente a la vitrina de alguna joyería. Comprendo que las parejas “enamoradas” para consolidar su relación opten por el compromiso, lo que no entiendo es ésa ansiedad por casarse de algunas mujeres. A como dé lugar, buscan a un tipo que ojala sea un chico de bien y que tenga buen trabajo… total en el camino se aliviana la carga… “supuestamente”. Já já
El matrimonio es un
intercambio
de malos humores durante el día
y de malos olores
durante la noche.


Te ganas el título que es tan cómodo en nuestra sociedad… el de “señora”. Nadie te mira como bicho raro, pena o preocupación, dejan de pensar que tu vida es o muy solitaria o una orgía perpetua. Es simple, ahora encajas. Adoptas el look de señora respetable, todo muy sobrio. Tu modelo a seguir es una versión enchulada de la Cote López, la imagen más recatada con una pura visita al registro civil.Además puedes darte el lujo de dar consejos irritantes: “Lo que pasa es que con mi chanchi estamos súper conscientes de que la pareja es un trabajo de a dos, cachai???? O sea ceder en muchas cosas. Porqué no te comprometes de una buena vez y te dejas de andar perdiendo el tiempo?” Literalmente.. el vestido en la cartera.. guacalaaaaa!!... jajaa
En el caso de los hombres no sé cómo lo vivirán, pero todo lo que es dominado por el YO social es asquerosamente desagradable creo yo. Ellos tienen que tener una gran pega, una casa, hijos, una minita “rica” y una hipoteca a los 35 años… idea tan estúpida como el vestido de nosotras.


Lamentablemente vivimos en una sociedad cuadrada y sumamente enmarcada.


Los solteras saben más
acerca de los hombres que las casadas;
si no fuese así, ellas también lo estarían.

Es lata que te condicionen por ser soltera… porque al final te apartan, ya no puedes hablar de los mismos temas con tus amigas, ya que no estás en “onda”… las que están comprometidas no salen ni a tomarse un trago porque “no les dan permiso”... tienen que llegar temprano a la casa… y lo que es peor... sus parejas tiemblan con la “amiga soltera”... ya que creen que la puedes llevar por el mal camino…jajaja (lo mismo pasará con los hombres??)
En mi opinión... aún no se acepta que la mujer postergue el matricidio y los hijos, no toman en cuenta que muchas mujeres no estamos preparadas para eso y tenemos otras prioridades en la vida.


Eso que se pasa el tren es MENTIRA!, recuerden que cuando un tren parte, viene otro detrás!!! Como a los 15 minutos… jajajajaa!!

En fin.. creo que hay que disfrutar del otro… como venga no mas… y aprovechar todo lo que nuestros abuelos no pudieron


JUajaUajUAjaUjaa


Todo pasa.

Si te caes, sabrás levantarte.

No voltees hacia atrás llorando...sonríe,pues aprendiste.

Rie a carcajadas de todas aquellas tonterías que hiciste,arrepiéntete de no haber sido capaz... de hacer las que tenías en mente.



Sin embargo algo aprendiste.



Se supone no?


..."Los piropos"...

Creo que todas las mujeres alguna vez hemos recibido un piropo masculino o no?Suben el autoestima y a pesar de que algunos son bastante explícitos, es agradable encontrarse con algunos de éstos mientras caminas tranquilamente por la calle. En conversaciones con amigas hemos descubierto algunos piropeadores:

Está el simple mirón, el calla’ito, aunque sin duda es capaz de pararse al medio de la vereda y girar sin ningún escrúpulo para mirar la espalda de la señorita que pasa… saaaaaleee!... jUajAjajA. EL “baboso” que le digo yo… simpático, picaron, aceptable. Las mujeres al percatarnos de esto seguimos caminando como si nada (y claro que siii!!, sonreímos cuando ya no nos pueden ver la cara).

Está el piropeador casual o bueno para las excusas... ése que te pega un empujón y se hace el leso… después escuchas frases como “Oh!.. disculpa… perdóname es que no te ví… (y rodea en el mismo tema por un par de minutos, para concluir en “la frase del millón”) mmm te parece si te invito un café?... te lo propongo para compensar el mal rato Siii claro!.. já já.

El piropeador fotógrafo… es ése que piolamente juega con su celular… pareciera que busca un número de teléfono… pero noooo… está enfocando a su amor platónico y le saca fotos con la cámara del celular… já já.. a quien no le ha pasado?

Los patoteros. En la mayoría de los casos son adolescentes o maestros de la construcción. Se animan a gritarte porque están con los amigos. En realidad, pretenden sorprender a sus pares más que a la señorita en cuestión así que te gritaran desde el auto, o desde la otra esquina:
- Oieee Flaca!! ¡¿qué come usted que está tan buena?!
- Washiiitaaa… tai como querís!!!
-Dame tu teléfonooooo!!!!
-Asesinaaaa!!

Luego de cada grito viene la celebración de los compañeros del “Club de Toby” con carcajadas y aplausos.

Otro es el piropeador con complejo de poeta. Son capaces de buscar en las páginas de internet piropos con rima, y se lo dicen a la primera que pasa frente a sus ojos.
- Si la belleza matara, tú no tendrías perdón de Dios
- Las estrellas están enojadas con Dios, porque no las hicieron tan hermosas como te hicieron a ti.

Después está el que se acerca peligrosamente para decirte algo en el oído. Bueno, lo mas cerca del oído que pueda. Generalmente esos te dicen una sola palabra: Cosita, mamita, mi amor, bebé, etc. A veces te dicen: “¡Pero que susto te pegaste!” Y lo miras con cara de aterrorizada… sin saber si te va a decir algo, tocar o que cosa.

Contamos también con los piropeadores gastronómicos, que usan palabras como bombón, dulce de leche, se refieren al cuerpo femenino como lomo.
-Tu madre tuvo que ser pastelera porque un bombón como tu no lo hace cualquiera.

Tenemos a los masoquistas:
- ¡Matame si no te sirvo!

Y no nos olvidemos de los piropeadores Hitchcock.
Estos son los que le ponen suspenso a los piropos:
- ¿Sabes lo que te haría yo a tí?
- ¿Sabes donde te llevaría?

Ahhh!!.. y esos piropeadotes calladitos que sólo estiran las manos???... jajaja… que “casualmente” te pasan a topar una de las gemelas… o te ganan la palma completa en las pompas!!... jajaja.

A mi me gustan los piropos divertidos, los que me hacen, al menos, sonreir.
Un día iba por la calle y un tipo me dice:"Si te agarro, te parto en seis!"Lo miré con cara de asombro, me llamó la atención el seis, cuando yo tenía entendido que siempre te parten en ocho. Y el flaco me dice, guiñándome un ojo: "Como una pizza chica!" JuajauajajaUjaAjAUjAUJAUAjUAjaaa, raro el piropo pero me causó gracia y me encantó!!


Fui feliz!! :P

También me gusta que las mujeres se atrevan a decírselos a los hombres, aunque de esto todavía hay poco. Yo no he pasado de voltear la cabeza cuando pasa un chico guapo, tocarle el codo a mi hermana para que mire hacia el lado, o empezar a toser para que mi grupo de amigas se fijen en lo que está pasando frente a nuestros ojos… já já.



A lo mejor con el tiempo... quien sabe.