Chascarros Sarukianos I

Hace unas 2 semanas atrás, me preparé y levanté temprano para ir a cobrar el escuálido cheque de mi devolución de renta (Algo es algo, en tiempos de cesantía :D). En el bolsito que siempre uso, coloqué un libro de “Osho” que estoy leyendo (asumiendo que las filas en los bancos son más aburridas que un cajero de peaje), me dije a mi misma que sería interesante leer mientras se vaya acortando la fila.

Llegué al banco y claro… ahí estaba el tremendo culebrón de gente.

Es incómodo hacer fila, porque te encuentras con CADA personaje:

- Típico que está la señora con el cabro chico, que no logra dominar para que se quede tranquilo. Está ahí, el niñito mal criado y webea de una manera, que sólo dan ganas de plantarle un buen tiron de orejas.

- El hombre o mujer psicópata. Que cada vez que giras en la fila, está mirándote. Uta que apestan!

- El que habla harto por celular. Que en realidad no habla, GRITA.

- Está también el Señor o Señora impaciente. Está siempre recordándote que debes avanzar, porque claramente está apurado/a. Ahhh! Y no deja mucho espacio entre él y tú, está casi encima de ti! (Cómo los odio)

- Además, tenemos al que escucha música extra – fuerte, que no es agradable para oídos ajenos. Sea ésta: Cumbia Villera y/o Reggeaton.

- Han cachado a los pololos lapas!?. Ésos que mientras avanza la fila, no pierden tiempo en comerse. Si avanzan juntos!, entre punteo y punteo. Y una ahí, tratando de mirar hacia otro lado, no se darán cuenta que incomodan?. Mínimo un poquito de respeto, con la gente que hace harto rato que no dá un buen calugazo po’h (xD)

- Otra cosa que sucede, es que estando tan cerca una persona de otra, es que puedes sentir su olor. O sea, estás rodeado/a de gente y es inevitable que de pronto asome un aroma incómodo. Para mí son varios: El olor a rodilla, el “Ala brava”, a húmedo o a cansancio, como dice una amiga mía (Jajajaja).

En fin.

Dejando un poco ésas anécdotas, les iba a comentar que mientras hacía la fila estaba ¡feliz! ¡feliz!, mi espera iba a ser diferente porque yo iba a LEER. Saqué el libro (Que anteriormente mencioné) y continué la aventura que por algunos días tenía en pausa. Entre tanto, la fila avanzaba len-ta-men-te y la gente se quejaba porque de 8 cajas que habían, sólo 3 estaban funcionando. La típica reacción del chileno es alegar para él mismo, sin moverse de su puesto y contagiar al resto con el tema del alegato en voz bajita o “regaña dientes” como dice mi Saaaantaaaa Madre.

La cosa es que en algunos instantes me dí el lujo hasta, de esbozar un par de risas, mientras la gente se quejaba. Estaba tan concentrada en mi libro, sin querer atados, era pura paz, parecía que la luz divina estaba sobre mí y mantuve tranquilidad durante la espera, hasta que llegué a ser la 4ª persona que faltaba por pasar a la caja. En ése momento me detuve y abrí mi bolsito para buscar la billetera, ya había avanzado considerablemente con la lectura (Interesantísima por cierto) y……. ¡Cáspitas! ¡Adivine!.

Sí.

Olvidé la put… billetera en mi casa. (Jajaja)

¿Qué iba a hacer?. Sudé como 3 segundos, me puse roja al toque y lo primero que hice fue mirar mi celular, haciendo como que miraba alguna llamada perdida o buscaba un mensaje de texto, pero nadie me había llamado ni enviado algún mensaje.

Luego, apreté cachete, como una fugitiva que sale disparada de la iglesia, porque se arrepintió de contraer matrimonio.

Traté de que nadie se diera cuenta, pero igual yo creo que alguien me cachó jajajaja. Cuando ya estaba fuera del banco, me reí y escogí la opción de caminar hasta mi casa, para pasar el maaaaaaaaal chascarro. (Jajaja)



Nota mental: Fijarse bien antes de salir. ANOTAR el itinerario de los días de trámites.

6 Anotan por mí:

Ariel Guerrero dijo...

Ay Saruki, me encanta leerte. No había escuchado eso del olor a "Ala brava", habré estado como un minuto y medio riéndome.

Cariños para ti ;)

Roma dijo...

jajajajaja
a quién no le ha pasado??

generalmente yo debo hacer mi mochila, o hechar las cosas a mi bolsito (cartera, no cartera) como 1 hr antes de salir, porque sieeeeempre hay algo que se me olvida y lo recuerdo en último momento

cariños!

¤Jû€nðy dijo...

jajaja si pues.. es un caso y mas cuando has estado estresada haciendo la cola.. al menos tu estabas "en paz" XD

kika dijo...

Jajaja...tienes una forma muy divertida de narrar anécdotas.
¡Siempre digna y que nadie note (o los menos) la falta!

Saludos!

markín dijo...

apretando...

qué más quedaba.

Lamentable por un lado, divertido por otro. Sólo cuando te ves en esa situación eliges, reir o llorar. Y siento que elegiste reir.

Abrazo.

bellota_b dijo...

Que plancha...tai' segura que te fuiste con una sonrisa jajajaja..erís arto pava :D
nao' yo haría lo mismo,claro que no he últimamente a buscar nada al banco..toy' en vacas flacas.

Linda sarukisssssssss...ya gastamos el chocoso? :D