...Convivencia y manías: Ser Mañosa...

Hoy vengo a contarles, que tengo un problema. No es nada serio, pero mi compañero de andanzas (del diario vivir), me ha hecho pensar detenidamente en algunos hábitos y maneras que tengo de hacer las cosas, las cuales le han llegado a incomodar y casi lo colocan patas arriba! (Jejejeje).

Pasar tanto tiempo sola, el hecho de vivir, tener tu espacio, hacer las cosas que se te antojen, visitar a quien quieras, viajar, tener tus propios tiempos para ordenar, limpiar, flojear etc… es algo que hoy miro hacia atrás… y no me daba cuenta de lo “MAÑOSA” que soy jajaja.

Todo empezó el otro día (En realidad hace unos meses jajaja), cuando empecé a criticarle a mi amado, que me molestaba que no atinara a ayudarme con las cosas de la casa. De primera, hacía todo yo… pensaba que no tenía que complicarme mayormente y yo podría: Ordenar, lavar loza, limpiar (Baño, dormitorio, cocina), botar la basura, hacer la cama y todas esas cosas que involucran tener un hogar, pero me di cuenta que no.
Tengo manías casi compulsivas con: la escoba, aspiradora, lavado de frutas y verduras, limpiar las superficies de la cocina que utilizo, hacer la cama todos los días, cambiar el cepillo de dientes cada 3 meses, mover las cosas de lugar, reordenar los cachureos, tener un “pañito” para todo: Para secar la loza, para el piso, para matar moscas, para limpiar la mesa, para limpiar el baño, la cocina, para sacar el polvo jajajaja Oh mai gosh!.

Mi carácter empezó a cambiar y ya no soy la dulce Saruki, que se reía con las bromas cochinas de su pololo, me transformé en un “moooosssstroooo” jajaja y hace dos semanas más o menos, que ando irritable, de pésimo humor hasta en el trabajo. Había olvidado mis libros de “Osho”, “Wayne Dyer”,“Carlos Cuauhtémoc”, “Pilar Sordo” entre otros… y no me daba cuenta de qué mal lo estoy haciendo. Se me olvidaron las cátedras que les daba a mis amigas de :” Yo no haría eso, ni esto… sería más “light”, light!!!???... si a veces parezco ésas viejas gruñonas y mañosas, que se quejan porque las cosas no están hechas como ellas quieren jajajaja.


El otro día, mientras almorzábamos, escuché a mi Kunta Kinte, todo lo que tenía para decirme… así que estoy recapacitando, tratando de ver como mejoro algunas manías, como vuelvo a ser la mujer, de la cual se encandiló (Zaaa jejejeje). Es difícil la convivencia cuando no la haces amena, pero él con su sentido del humor y su tremenda... paciencia, hizo un gran click en mi cabezota, la cual debe des complicarse en varios sentidos, ceder en algunas cosas y transar otras.


¿Será que a todas las mujeres nos pasa alguna vez?... todas llevamos una “enojona” escondida!! Ojo!! Jajajaa.